Reglas del Baccarat
El baccarat o bacará es uno de los juegos más antiguos y sencillos de Europa. Su creación data del año 1700 y ha comenzado a jugarse en Francia e Italia, para luego extenderse para todo el mundo. El baccarat es un juego que apasiona a muchos jugadores por su sencillez y facilidad de aprender las reglas. Sin embargo, no es nada fácil dominar a este juego, ya que se necesita mucha habilidad y que la suerte esté de nuestro lado. Las ganancias que pueden realizarse son muy buenas y puede jugarse en los casinos reales y virtuales de igual manera.
Reglas del baccarat.
El baccarat se caracteriza por ser un juego muy sencillo. El jugador se enfrenta a la banca y ambos compiten para ver quién logra acercarse más al 9 o a la suma que de 9. Su funcionamiento es similar al blackjack, salvo que combina el azar de los dados y la ruleta, ya que el jugador no debe hacer nada mientras se reparten las cartas. Simplemente se realizan las apuestas antes de repartir las cartas, y el usuario puede escoger entre apostarle al Punto (o a él mismo), a la Banca (al croupier) o apostarle a un Empate.
Una vez realizadas las apuestas, el croupier reparte dos cartas para cada uno, las cuales comienzan siendo repartidas hacia el jugador. De estos dos pares de cartas, el que se ha acercado más a 9 gana, y si la apuesta del jugador está del lado del ganador, entonces se le paga una suma igual a su apuesta en forma de premio, salvo en el empate, donde la paga es 8 a 1 si Punto y Banca han empatado.
El croupier puede repartir una tercera carta para obtener un 9 para cualquiera de los dos lados, dependiendo de las reglas de la mesa. En este sentido, si ninguno de los dos ha obtenido un 9, entonces el croupier puede repartir otra carta hacia el Punto y luego otra hacia la Banca. Repartida la tercera carta, los usuarios deben plantarse y seleccionar el que más se ha acercado al número 9.